"Solamente dos legados duraderos aspiramos a dejar a nuestros hijos: uno raíces...el otro, alas"

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jueves, 20 de noviembre de 2014

El Pequeño Rey (o lo que es igual, el retorno de El Principito)

Pocos niños son tan conocidos en la literatura como el personaje creado por Saint-Exupéry, El Principito, ese pequeño y entrañable ser que un día surgió de la nada y más tarde desapareció sin dejar rastro pero dejando sin embargo una huella emocional en quien tuvo la oportunidad de conocerle, ese aviador que le encontró. La gran mayoría hemos tenido la oportunidad de leer este libro, convertido hace tiempo en texto de obligada lectura, y nos emocionamos con sus cortas pero intensas páginas.


Hoy 20 de noviembre de 2014, Día Universal de los Derechos de la Infancia, ha pasado mucho tiempo desde que nació este pequeño gran príncipe en su primera edición en 1946, y si retornara seguramente lo haría ya convertido en un Pequeño Rey, habiendo abandonado con el paso del tiempo la ingenuidad y la inocencia que solo la niñez hacen surgir. Me pregunto cuáles serían ahora sus incesantes preguntas, si continuaría ocupado cuidando de su rosa o si habrá inventado algo para impedir que los corderos se la coman. O por el contrario si el paso del tiempo, la adultez, le ha llevado a tener una visión diferente de la vida y se muestra apático y desmotivado por las cosas que antes le hacían vibrar. 

Decía Saint-Exupéry en la dedicatoria de su libro “Todas las personas grandes han sido niños antes (Pero pocas lo recuerdan)”. Y ese es el gran error que cometemos muchas veces. Quizás este Pequeño Rey retornado, convertido en adulto, respondería a ese cliché descrito por el autor cuando decía: “Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas, y es agotador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones”. Aunque prefiero pensar que hacerse mayor le sirvió para desprenderse de la etiqueta que al propio creador del personaje le limitó su expresión artística. Espero que haya podido desarrollar su talento para ser pintor, y que ahora pueda pintar cuantas serpientes boas desee digiriendo elefantes sin tener que admitir que son sombreros para callar a los otros. 

Quisiera imaginarme al Pequeño Rey como ese adulto consciente, realista, sensible, pero también con ese  resto del niño que fue y que continúa siendo, como todos los mayores, por mucho que intentemos tapar.

La niñez, la infancia, es y debe ser la etapa más bonita de la vida, los pilares donde se asientan las historias futuras, donde se empiezan a construir proyectos de vida (¿quién no ha soñado de pequeño ser alguien a quien se admira?), donde se moldean las experiencias que van configurando a la persona social.  

Por eso, si de verdad regresa ese Pequeño Rey de la historia, quiero pedirle que se lleve consigo antes de marcharse otra vez una nota, dirigida a todos los mundos y planetas existentes. Una carta que represente a todos y cada uno de nosotros, los que por edad son niños/as y los que lo fuimos hace tiempo y aún conservamos lo importante, la esencia, lo esencial que no es visible a los ojos:

Me dirijo a ti, adulto que tienes bajo tu cuidado y protección a un niño o niña como yo. Seguramente no sepas nunca lo afortunado que eres de tener el más bello ejemplar de su especie, por mucho que puedas verle bajito/a, travieso/a, torpe y poco agraciado/a. Nadie como él o ella existe y por tanto, merecen protección y cuidados al tratarse de un ejemplar sin par. Dedícale todo tu amor y dedicación posibles porque solo así podrá desarrollarse de forma sana por dentro y por fuera. Puede que desarrolle espinas para protegerse al igual que pasó con la rosa de El Principito, y no has de verlo como una amenaza. Sólo con ellas puede defenderse de algunos peligros, pero tú, con cuidado, sabrás tocarle sin pincharte para apreciar su aroma.

Edúcale para que sepa respetar a los otros, pero para eso debes dar ejemplo: NUNCA le maltrates ni abandones cuando te necesite. Enséñale a tener su propia opinión de las cosas, a ser crítico/a, a ir formando su propia identidad. 

Atiende a sus señales (él o ella sabrá dártelas, solo has de estar atento), cubre sus necesidades cotidianas y aquellas otras que surgen en situaciones especiales. 

Facilítale que aprenda a cuidar su cuerpo y su mente para que tengan una evolución positiva y pueda sentirse orgullo/a de sí mismo/o y de tí. 

Transmítele el valor de la familia, lo importante de sentirse que pertenece a un grupo que le quiere y que le cuida. Y sobre todo, no se te olvide nunca que el principal derecho que tiene un niño o niña es, precisamente eso, ser, actuar, y sentir como un niño o niña”.

Lo que embellece el desierto-dijo El Principito-es que esconde un pozo en cualquier parte”.

Ójala los adultos tengamos la sensibilidad necesaria de encontrar en cada niño o niña su riqueza interior.


¡Feliz Día de los Derechos de la Infancia!

domingo, 19 de octubre de 2014

III Jornadas Europeas de Resiliencia: un viaje astral al increíble mundo de la esperanza realista

Hoy toca compartir con vosotr@s algunas de las muchas cosas vividas y sentidas en las III Jornada Europea, traumaterapia, apego y resiliencia, organizadas por Exil y CEA(R) que se celebraron los días 13 y 14 de octubre en Barcelona, todo un lujo de ponencias y exposiciones con las que pudimos aprender y comprender, por una parte, el dolor que las experiencias de la vida pueden instalar en las personas producido a su vez por otras personas, pero sobre todo, la esperanza realista de poder encontrar un sentido por la vida, un lugar en el mundo y una reparación que viene igualmente de personas que pueden aliviar el dolor, calmar la angustia, a través de relaciones interpersonales basadas en el respeto y la confianza.

Fue emocionante escuchar a los/las participantes (lamentablemente me perdí alguna de las ponencias y no podré hablaros de ellas), y además con la sensación de que, aunque les hayas escuchado otras veces, siempre hay algo nuevo que te transmiten, de lo que aprender.


Stefan Vanistendael me pareció como el gentleman de la resiliencia, con una exquisita elegancia nos cautivó hablando de la belleza como componente esencial en nuestro trabajo. Y no la belleza que estamos acostumbrados a entender, sino una belleza que tiene que ver con una orientación ética en la vida. La belleza es una manera de ayudar en la expresión de una situación, más allá del utilitarismo que atrofia la vida, es, a partir de la creatividad, descubrir un aspecto de la realidad que no hemos visto antes (el ejemplo que puso fue excepcional: en una unidad de cuidados paliativos un grupo de enfermas dirigido por un modista diseñaron ropa para ellas mismas para estar elegantes, organizando un desfile con modelos desfiguradas por la enfermedad -las personas que los diseñaron- pero con una dignidad tan grande que magnificó el simbolismo del acto y que consiguió que estas mujeres, enfermas pero elegantes, se sintieran bellas por dentro y por fuera). Habló también de la importancia de un humor constructivo que permita ver cosas positivas cuando estemos perdidos en los problemas. Y de la esperanza, de esa esperanza realista que puede ayudarnos a ver las cosas de otro modo, como el ejemplo que puso de un prisionero de los nazis que escribió en una pared de su celda:” creo en el sol, aun cuando no brilla; creo en el amor aun cuando no lo siento; creo en Dios aun cuando calla”. Una belleza de ponencia.

Jorge Barudy nos deleitó una vez más (no te cansas nunca de oírle, aunque puedas haberle escuchado un montón de veces sobre el mismo tema, tiene esa magia y ese conocimiento que solo los grandes tienen por su capacidad humana y profesional). Nos habló de la traumaterapia sistémica como forma coherente de acercamiento al daño. La mente se crea desde la interacción de los procesos neurofisiológicos pero también de las experiencias interpersonales. De la calidad de las relaciones significativas bientratantes emerge la maduración cerebral del bebé. De ahí la importancia de los contextos interpersonales, que son determinantes para conseguir que el cerebro se organice de una forma integrada y sana, permitiendo un desarrollo adecuado. Si el contexto no es bientratante podemos encontrar cerebros organizados por trauma temprano, sobre todo a través de experiencias de violencia en la vida intrauterina (se cree que el feto desde el 6º tiene memoria implícita, memoria emocional, no tiene imagen, no hay una representación, pero si se tiene expresión sensorial). Añado yo la importancia que esto tiene, y cómo muchas veces los razonamientos casi-lógicos que tenemos al pensar que un niño o niña que ha sido adoptado con un año, “no ha sufrido mucho”, cuando lo cierto es que estas memorias traumáticas quedan registradas a nivel sensorial y posteriormente se expresan en forma de comportamientos inadecuados, no con relatos (nadie puede recordar de manera episódica lo que le pasaba cuando tenía un año, pero “la caja negra” se destapa cuando se conecta con esa memoria traumática).

De Anna Forés he de decir que me encantó conocerla personalmente, pues aunque habíamos estado en contacto por email varias veces (vía Facebook también), y había tenido la oportunidad de escucharla en la I Jornada europea de resiliencia, no nos habíamos visto. Es como una fuente de luz y de sonrisas, llena de vitalidad, entusiasmo, y sobre todo cercanía. Hace que te sientas como si la conocieras de toda la vida. Nos sorprendió con su ponencia, desplegando creatividad y belleza como la que hablaba Vanistendael con su ponencia “La resiliencia o la metáfora de las posibilidades con luz de mujer” (es tan generosa que en su blog ha colgado el power de su ponencia, que os aconsejo descubráis en http://annafores.wordpress.com/2014/10/14/la-resiliencia-la-metafora-de-las-posibilidades-con-luz-de-mujer-ayer/, abriendo donde pone Exil mistos)

Nos fue introduciendo en una original presentación a través de la historia  de una antigua caja decorada que contiene diferentes cajas de cerillas decoradas y que empleó a modo de metáfora para presentarnos a mujeres por las que ella siente admiración o como metaforicamente supongo que ella también diría “brillan con luz propia” en el tema de la resiliencia. Particularmente importante la cantidad de libros que nos recomendó y de los que yo he tomado nota. (Agradezco desde aquí públicamente a Anna que me incluyera en su relato de historias recomendando este humilde y aún pequeño blog, que aspira a seguir aprendiendo mucho más sobre resiliencia para compartir y, si es posible, ayudar.Gracias Anna).

Por otra parte, profesionales de la Comissió Catalana d’Ajuda al Refugiat del proyecto INTEGRA que junto con Exil organizaban las jornadas, presentaron los resultados de la investigación-acción de dicho proyecto dedicado a una mejor integración de las víctimas de tortura extremadamente vulnerables, una labor de una humanidad y generosidad enormes.Compartieron con los asistentes un audiovisual sobre el trabajo realizado que fue de lo más emotivo. Aunque para emotivo, el diálogo que mantuvieron algunos de los beneficiarios del programa con los profesionales que desde Exil les han estado acompañando durante mucho tiempo. Tres testimonios de personas supervivientes que lucharon y encontraron en su camino personas que creyeron en ellos y les ayudaron a ser vivientes, a recuperar el sentido y el valor de la vida. Me quedo con cuatro palabras que emergieron en esta participación sobrevolando la sala como si pájaros de libertad se trataran: CONFIANZA, ESPERANZA, PACIENCIA Y AFECTO como pilares básico en el trabajo con personas que han sufrido torturas, pero también para cualquier persona, adulto o niño/a que haya sufrido traumas como consecuencia de la acción de otras personas. 

Y llegamos a mi ponencia favorita, la que compartieron Maryorie Dantagnan y José Luis Gonzalo Marrodán, por quienes siento profunda admiración, quienes explicaron el modelo de trabajo que se desarrolla con los niños y niñas afectados por traumas y que tuve la gran fortuna de conocer de primera mano formándome en Exil. Empezaron con una frase que me encanta: “La psicoterapia es uno de los pilares de la intervención terapéutica que se puede ofrecer a los niños y niñas afectados por traumas. Pero ésta no debería reemplazar el derecho a la protección y a contar como mínimo con un cuidador/a “fiable y estable” que crea en sus recursos”. Frase magistral.

 Explicaron también los diferentes niveles de intervención terapéutica:

1)    Tratamiento de las consecuencias de los traumas como trastornos del apego y del desarrollo infantil
2)   Apoyo a la crianza terapéutica de los cuidadores (madres, padres, acogedores, educadores, referentes)
3)    Colaboración y apoyo  los miembros de la red social afectiva del niño/a: colegio, familia extensa, trabajadores sociales, pediatra, etc.

Nuestro modelo, el modelo que compartimos, se basa en una evaluación comprensiva del niño, que centra el foco de interés en tres grandes áreas: en el niño/a (la ecobiografía de su  funcionamiento y desarrollo, sus recursos y habilidades); en el cuidador/a (aspectos de la competencia parental que necesitan ser revisados, reforzados o modificados, es decir, crianza terepéutica); en el contexto(factores que dificultan, amplifican o mantienen un determinado funcionamiento o impiden su desarrollo).

Particularmente importantes son las palabras de Maryorie cuando refiere que los niños que han sufrido experiencias traumáticas poseen “cerebros que tienen una información que ha impactado tanto a nivel de las representaciones mentales que no hay espacio para nueva información. Un niño afectado por trauma es un niño afectado en su desarrollo y el trauma se va notar en todas las partes de ese niño.” (Añado que en muchas ocasiones se tiende a minimizar el impacto de las experiencias vividas y en el peor de los casos a atribuir al niño/a maldad o que es un/a vago/a que no quiere trabajar, cuando en el fondo no es que le niño no quiera, es que no puede hacerlo).

La capacidad de mentalizar emerge de la capacidad empática de ponerse en el lugar del otro y ofrecer una relación genuina que hace que el niño se sienta sentido. La metodología del modelo decimos que es coherente porque empezamos por establecer apegos terapéuticos, por una relación de confianza, pero sobre todo creyendo en sus potencialidades y recursos. No podemos ver al niño/a exclusivamente desde el daño sino también prestar atención a lo que está preservado, sus fortalezas. El desafío del profesional es ir descubriendo qué técnicas de las muchas que contempla el modelo facilitan la integración horizontal y vertical del cerebro que le permita funcionar de una manera más sana.

Permitidme que para acabar lo haga con otra frase de esta ponencia que me parece que habría que enmarcarla y colgarla en algún lugar a la vista de todos los adultos:

“No siempre las necesidades son evidentes, muchas veces hay que traducirlas, descubrirlas, decodificarlas. No siempre las necesidades corresponden a la edad de los niños.”

P.D. No puedo dejar de contaros que Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan tienen un nuevo libro junto con Emilia Comas y María Vergara que presentaron en las Jornadas y que está ya a la venta: "La inteligencia maternal. Manula para apoyar la crianza bien tratante y promover la resiliencia de padres y madres". Editorial Gedisa.

domingo, 12 de octubre de 2014

Parentoxic

Los laboratorios Martínez-Romeu, dentro de la Campaña informativa del Buentrato, presentan el nuevo prospecto de un viejo producto: Parentoxic.

Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a hacer uso del producto.
Conserve este prospecto. Puede tener que volver a leerlo.

Si tiene alguna duda consulte con su profesional de la psicología o la educación


¿Qué  es Parentoxic?

Parentoxic es un inhibidor de la parentalidad que actúa sobre las actitudes y habilidades necesarias para la formación de un apego seguro.

Pertenece al grupo de los destructores de la autoestima y de las habilidades de interacción interpersonal.

La principal característica de Parentoxic se encuentra en su potente efecto en terceras personas, principalmente hijos e hijas expuestos al mismo.

 

Indicaciones

Parentoxic está indicado para aquellas personas que han tenido un hijo o hija, o que sin tener una parentalidad biológica,tengan a su cargo un niño o una niña y

a)   ni hacen ni dejan hacer, es decir, no les cuidan,les protegen, les estimulan ni les dan afecto pero tampoco dejan que otros lo hagan.

b)   esperan de los hijos que hagan o digan aquello que ellos no pueden, no saben o no quieren  hacer, por ejemplo ser responsables, atentos, estudiosos, etc.

c) eligen como diana a los más indefensos para descargar los conflictos no resueltos, proyectando rabia, frustraciones y un sin fin de proyectiles tierra-aire para aliviar su dolor.


   
Antes de tomar Parentoxic

 No tome Parentoxic:

-Si pretende educar hijos sanos y felices, miembros de una sociedad compleja pero por la que merece la pena luchar.
-Si su objetivo es contribuir al desarrollo de hijos emocionalmente equilibrados, capaces de regularse a sí mismos y desenvolverse adecuadamente en el entorno.
-Si tiene alergia a sus componentes como efecto de haber estado expuesto/a ellos en la infancia, adolescencia o cualquier momento de su ciclo vital y decidió vacunarse con Resiamor.

Tenga especial cuidado con Parentoxic si se da alguna de estas circunstancias:

-Presenta dificultad para controlar sus actos, tiene un pobre concepto de sí mismo/a, se siente aislado socialmente, no sabe manejar las situaciones cotidianas o conductas de sus hijos, pues pueden potenciarse los efectos de Parentoxic y sentirse omnipotente.
-Ha tenido una infancia dura, cargada de pérdidas, abandonos, situaciones estresantes, malos tratos o cualquier otro suceso capaz de haber afectado su capacidad afectiva, emocional y conductual...y no ha encontrado aún a alguien en su camino que le explique que usted es usted y su hijo/a no es responsable de su historia, ya que puede provocar regurgitaciones, reflujo o dolor reflejo.

Embarazo y lactancia

El empleo de Parentoxic durante el embarazo y la lactancia está indicado si lo que se pretende es la eliminación total o parcial del vínculo de apego. El producto alcanza las más altas cuotas de eficacia en el período de 0 a 3 años, siendo un potente inhibidor de oxitocinas y serototinas que son reemplazadas por altas dosis de cortisol que actúan en el cerebro produciendo alteraciones importantes.

 
Interacciones

Parentoxic es incompatible con cualquier manifestación de empatía, afecto y buen trato.

Si cree que ha tomado Parentoxic desde hace tiempo y actualmente está bajo los efectos de la parentalidad positiva, no se preocupe, acaba de elegir el tratamiento idóneo y aconsejable por todos los especialistas.

 
Cómo tomar Parentoxic

Siga estas instrucciones a menos que un especialista le haya dado otras indicaciones distintas (¡confiamos que así sea!). En estos casos es conveniente solicitar al profesional las instrucciones para asegurarse que ha entendido todo bien.

Parentoxic puede administrarse por vía oral (insultando, amenazando, ofendiendo, chantajeando varias veces al día a su hijo o hija) o por vía cutánea, en forma de golpes, manotadas, empujones y pellizcos. A veces se puede administrar en forma de aerosol lanzando al aire comentarios en los que puede tratar a su hijo o hija como si fuera un o una colega o amigo/a, compartiendo sus preocupaciones, sus problemas, etc,  como si él o ella fuera su fuente de seguridad y no al revés.

En cualquiera de sus presentaciones no dude de su potente efecto que adquiere un carácter multiplicador si se usan de forma conjunta.

Puede tomar Parentoxic antes o después de una comida. No es necesario que se acompañe de líquidos, si bien se han comprobado que sus efectos aumentan cuando se ingiere acompañado de alcohol y otras sustancias que alteran el estado de ánimo de la persona.

 
Posibles efectos adversos

Los siguientes efectos adversos son descritos en los hijos e hijas de quienes emplean Parentoxic:

-Desorganización y fallas del funcionamiento del sistema límbico
  • Trastornos de las capacidades sensoriales, o lo que es lo mismo, dificultad para percibir las amenazas o los peligros del entorno o distinguir los que es producto de su imaginación o de sus deseos de la realidad.
  • Deficiencias en el reconocimiento y manejo de las emociones, pudiendo actuar de forma estereotipada con agresividad o con temor.
  • Trastornos de la empatía, de sintonizar emocionalmente con el otro y actuar en consecuencia.
  • Memorias emocionales traumáticas. Los niños y niñas que han recibido malos tratos en su primera infancia por efecto de Parentoxic no tienen un recuerdo o memoria explícita de lo que sucedió, pero todas esas experiencias quedan registradas en la memoria implícita en forma de sensaciones dolorosas, estrés, dolor físico. Son recuerdos que no se pueden traducir en palabras porque el cerebro en esa etapa no puede simbolizar lo que está pasando.
  • Trastornos en la regulación del apetito, agresividad, frustración y la excitación sexual, al no haberse desarrollado por parte el niño la capacidad de modular y educar las pulsiones, que solo un contexto de buen trato es capaz de proveer.
-Alteraciones de la organización y del desarrollo de la corteza prefrontal
  • Dificultad para calmarse y detener su conducta obedeciendo lo que el adulto le pide, porque los lóbulos prefrontales mal organizados no pueden facilitar la modulación emocional a través de la reflexión y el pensamiento. El niño no puede pensar antes de actuar, autocontrolarse.
  • Dificultad para representarse y asumir la responsabilidad de sus actos, por su apercepción de si mismos fragilizada, no pueden asociar causa-efecto.
  • Alteración de las capacidades de pensar, reflexionar, hacer proyectos y verbalizar sus experiencias.
  • Dificultades para participar en relaciones interpersonales recíprocas, no logran superar la fase egocéntrica y autorreferencial a causa del sufrimiento, que le impide desarrollar conductas prosociales y empáticas.
  • Tendencia a pasar al acto con la menor frustración, con comportamientos disruptivos y violentos.
  • Miedos, ansiedad y crisis de pánico “irracionales”, difíciles de manejar, ya que las emociones inundan el cerebro inmaduro del niño maltratado, dejando huellas imborrables.

Los efectos de Parentoxic son de acción muy prolongada según investigaciones recientes pudiendo tener consecuencias permanentes que solo un contexto de buen trato y tutores de resiliencia secundaria pueden minimizar.
  

Conservación

Mantenga Parentoxic fuera del alcance y de la vista de los niños y niñas.

No conservar de ninguna de las formas. En caso de que haya estado empleándolo, deshágase de Parentoxic lo antes posible si comprueba que alguna de las cuestiones descritas anteriormente han llegado a su sistema límbico produciendo malestar o signos de empatía por sus hijos e hijas.

 
Información adicional

Los laboratorios Martínez-Romeu no fabrican Parentoxic,simplemente garantizan que el contenido de lo expuesto en este prospecto es resultado de la experiencia profesional y el estudio detallado de investigaciones sobre resiliencia, apego y buenos tratos, y dados sus efectos devastadores, se considera imprescindible la difusión del prospecto a nivel mundial.

Dicho laboratorio no se hace responsable del uso que se haga de Parentoxic si después de haber leído el prospecto decide emplearlo.

Por el contrario, desde los laboratorios Martínez-Romeu se está trabajando en la creación de productos antagónicos al Parentoxic que permitan aliviar los síntomas parentales presentados pero con efectos positivos sobre los niños y niñas a través de fórmulas formativas y literarias.

 
P.D.: Los autores de los blogs implicados expresan sus más sinceras disculpas si el contenido o la forma ha herido la sensibilidad de algún lector/a, ya que su único interés es contribuir a la promoción de la resiliencia, el buentrato y el apego seguro y en ninguno de los casos frivolizar o no tomar en serio el tema abordado.

 

 

 

lunes, 18 de agosto de 2014

Para ti, para mi, para todos...cuidado receptivo

“¿Sabía que el 80% del crecimiento de nuestro cerebro se produce hasta los 3 años de edad? Esto significa que la forma en la que los padres y los cuidadores nutren el desarrollo del cerebro de los niños pequeños es muy importante. Lo que hace ahora con su hijo afectará el resto de la vida de su hijo”...

Este es uno de los párrafos que aparecen en las guías que quiero hoy compartir con  vosotros, unos materiales que pretenden apoyar el crecimiento saludable de los niños y niñas  y el aprendizaje a través del cuidado receptivo (significa que los padres y madres prestan atención a sus hijos, notan las señales de necesidad y desarrollo, y responden a dichas señales demostrando afecto y apoyo).

Se trata de 4 guías estructuradas por etapas elaboradas por la Texas Pediatric Society, que incluyen ejemplos cotidianos de cómo los niños pequeños nos muestran sus necesidades y su progreso evolutivo, a la vez que provee ejemplos a los adultos de cómo responder a dichas necesidades demostrando afecto y apoyo.
 
Cada una de ellas se organiza por dominios, o categorías del desarrollo: El Desarrollo de la Motricidad y de la Salud Física, El Desarrollo Social y Emocional, El Desarrollo del Lenguaje y la Comunicación, El Desarrollo Cognitivo. Una joya sin duda, un material para padres y madres pero también para profesionales, quienes tenemos la preciosa y complicada tarea de orientar para unas prácticas bientratantes.
Y además sirven para todas las personas, da igual donde estés o cómo seas, si tienes uno o más hijos, si trabajas o no, si te sientes triste o feliz cuando leas esto. Ser padre o madre no cambia en la esencia. No importa el lugar físico que ocupes en la Tierra, sino el espacio emocional que conquistas en tu hijo/a, el cuidado receptivo que le aportes. En la medida en que mostramos una respuesta sensible atendiendo a sus necesidades pero también a su momento evolutivo podemos ayudarles a tomar conciencia de sí mismo, a autorregularse, a tener una mayor confianza y seguridad, a comunicarse de manera adecuada con los otros, etc., o lo que es lo mismo les ayudaremos a crecer con un mayor bienestar y a desarrollar su resiliencia.

Las guías que os comento son las siguientes:


http://www.littletexans.org/Media/0-8m%20Spanish%20Parenting%20Guide%20-%20Web.pdf
0-8 meses
 

http://www.littletexans.org/Media/8-18m%20Spanish%20Parenting%20Guide%20-%20Web.pdf
8-18 meses
  


http://www.littletexans.org/Media/18-36m%20Spanish%20Parenting%20Guide%20-%20Web.pdf
18-36 meses
 
 
http://www.littletexans.org/Media/36-48m%20Spanish%20Parenting%20Guide%20-%20Web.pdf
36-48 meses
 Como decía un anuncio de un conocido refresco:
"Para los gordos. Para los flacos. Para los altos. Para los bajos. Para los que ríen. Para los optimistas. Para los pesimistas. Para los que juegan. Para las familias.  Para los responsables. Para los comprometidos. Para los náufragos. Para los de allí. Para los que trabajan. Para los de aquí. Para los románticos. Para los que te quieren. Para los que no te quieren. Para los que te quieren mucho. Para los que te quieren poco. Para los bronceados. Para los nudistas. Para los supersticiosos. Para los originales. Para los calculadores. Para los sencillos. Para los que leen. Para los que escriben. Para los astronautas. Para los que viven solos. Para los que viven juntos. Para los que se enrollan. Para los que besan. Para los primeros. Para los últimos. Para los hombres. Para los precavidos. Para ella. Para los músicos. Para los transparentes. Para los que disfrutan. Para los fuertes. Para los que se superan. Para los que participan. Para los que viven. Para los que suman. Para los que no se callan. Para nosotros". Para todos los padres y madrescrianza receptiva.

Si te encargaran el cuidado de un terreno, no uno cualquiera, sino el más preciado del mundo ¿cómo lo cuidarías? ¿lo abonarías, quitarías las malas hierbas, regarías con amor, pondrías las mejores semilas? Tu hij@ es el tesoro más grande que tienes. Haz que fluya, desde el principio, la magia del buen trato, de la sensibilidad, del amor...y verás como brilla el resto de su vida. 

jueves, 24 de julio de 2014

¿Puede un hijo o una hija sentirse rechazado por su padre o madre y sin embargo quererla/le?

(No. No me he equivocado poniendo el nombre a esta entrada tan parecido a otra anterior. Tan sólo he cambiado al protagonista).
 
¿Puede haber un dolor más grande para un niño o una niña que no sentirse querido? Dicen que por amor se hacen grandes locuras, que se pierde el miedo o la vergüenza, que se pierde la razón e incluso la vida. Pero cuando no se tiene nada porque nada te dan ¿Qué se puede perder?

 
Hay una frase de Boris Cyrulnik  en una entrevista cuando es preguntado sobre cual es el vacío más grande de su vida en la que responde: “Vivir sin afecto. Vivir sin afecto es el vacío total. Es el sinsentido de la vida”.
Y cuando la vida no tiene sentido, lo que urge es buscar los medios para sobrevivir, para seguir estando en un mundo en el que parece no haber un sitio reservado para uno mismo.

Qué equivocados estamos los adultos y sobre todo los profesionales cuando juzgamos a los niños por lo que hacen en lugar de hacerlo también por lo que piensan y sienten. Si me pongo en el lugar de decenas de niños y niñas con los que he trabajado y escucho su voz interior, oigo cosas –sin caer yo también en la sinrazón- como “Prefiero que me pegue mi madre, porque así al menos se fija en mí y sus manos me rozan”, “Si me chilla mi padre es porque he sido malo y lo que quiere es enseñarme a hacer las cosas mejor por mi bien, al menos me habla”.
Rosana es una niña de 10 años a la que su madre no quiere. La historia de la madre es triste, fue una niña maltratada y una esposa maltratada…de cuya relación nació Rosana. Su propia historia la atrapa una y otra vez impidiéndole tener una mínima relación afectiva con su hija.No puede ser una madre capaz de quererla. Los intentos de la pequeña para captar el amor de su madre han ido en aumento: desobediencia, travesuras varias donde rompía cosas, problemas con los otros niños, actitud desafiante, atracones de comida en casa, robos de bocadillos en el colegio, mentiras…
 
¿Qué le pasa a Rosana? Será hiperactiva, señalan los profesionales del colegio, de salud mental y hasta los pseudoprofesionales amateurs que se atreven a dar diagnósticos gratuitos que afianzan el etiquetado de Rosana. ¿tendrá un trastorno de la alimentación? ¿es que es una niña tirana o con trastorno de conducta desafiante que no puede estar con los demás? ¿estará generando un trastorno de personalidad? A Rosana lo que le pasa es que no la quiere su madre. Y punto. Y punto y seguido…ni su padre porque se desentendió de ella, ni el compañero de su madre, ni el resto de la familia, y ya casi ni los compañeros del colegio. Por muchos esfuerzos que haga el vacío afectivo es solo eso, vacío. Solo le queda asumir que es la culpable de la situación de su madre, de su familia y hasta de ella misma, que es incluso merecedora de los malos tratos que recibe en forma de insultos, amenazas, castigos de horas enteras encerrada en el cuarto, y lo peor, la indiferencia.

En relación a todo esto, dice mi estimado profesor Jorge Barudy  que "los niños asumen a menudo el papel de culpables de sus malos tratos, para poder controlar la angustia de saberse en peligro al lado de aquellos que tendrían que amarles, cuidarles y protegerles. Los diferentes tipos de malos tratos son experiencias que provocan estrés y dolor crónico y de gran intensidad, y no sólo se trata de dolor físico, sino también psicológico, que no tiene una localización focal, pero compromete el conjunto del organismo. Otro aspecto traumático de los malos tratos es el hecho de que el dolor es provocado por aquellas personas significativas que son los padres, que dentro de sus funciones está la de ayudar a calmar el dolor de sus hijos a través del consuelo y el cariño. Además, se agrega la dificultad de construir por parte de las víctimas una explicación que le dé un sentido a lo que les ha pasado o les está pasando. Esta imposibilidad de encontrar un sentido a lo vivido es el resultado del carácter de doble vínculo que tienen los malos tratos infantiles, es decir, la paradoja monstruosa de ser dañados por aquellos que les dieron la vida y que tendrían que amarles, cuidarles y protegerles ."
Señala también con un excelente ejemplo que los traumatismos psíquicos son comparables a los traumatismos físicos,pero existen diferencias.Por ejemplo, si un niño o niña sufre múltiples fracturas como consecuencia de un accidente de tráfico tiene mucho dolor y estrés, pero el niño/a puede explicarse e integrar la explicación que le brinda un tercero sobre el accidente. El niño puede entender por qué sucedió, cómo ocurrió, quien es el responsable, etc. El niño sufre, pero no queda traumatizado.
En el caso del traumatismo psíquico, las agresiones que lo provocan, como los malos tratos, producen también estrés, sufrimiento y dolor, pero la diferencia estriba en que es mucho más difícil para los niños darle un sentido y elaborar esas agresiones.
Añade Jorge Barudy “cuando el traumatismo se produce, tiene un impacto en las diferentes áreas de la personalidad del niño. Las consecuencias pueden ser consideradas como trastornos o mecanismos adaptativos. Esto último corresponde a los mecanismos de defensa que el niño desarrolla para hacer frente al dolor. De estas consecuencias podemos citar:
  • En el área afectiva: Trastornos de la empatía, Trastornos emocionales, Trastornos de la autoestima
  • En el área cognitiva: Trastornos cognitivos ,  Trastornos disociativos, Trastornos de la identidad 
  • En el área conductual: Conductas autodestructivas, Violencia hacia los demás 
  • En el área relacional:Trastornos del apego o de la vinculación. Trastornos en la capacidad de reflexión ética (El hecho de que sean los adultos quienes provocan daño, hace que el modelo ético que recibe y aprende el niño esté condicionado por esa experiencia).

En el caso de Rosana, el daño causado por los malos tratos le llevan a adoptar un mecanismo de defensa a través de la negación de su propia realidad: la disociación. Cuando le preguntas por su madre, convencida y con una sonrisa enorme dice que es muy buena y guapa, que la quiere mucho, que si no la ve (porque la mandó a vivir con un familiar hace bastantes semanas y ni siquiera la llama) es porque está muy ocupada. Esto no es mentir. Es mucho más que inventarse una historia bonita. Es protegerse del dolor de no ser querida.
Los niños funcionan asociando e integrando sus experiencias. Al mismo tiempo, para hacer frente al dolor y al sufrimiento, tienen la capacidad de disociarse: eliminar áreas de su experiencia e hipertrofiar otras. Todos tenemos esa capacidad para disociarnos, pues así podemos no estar permanentemente conectados a experiencias o vivencias dolorosas para poder disfrutar de aspectos agradables o positivos de nuestra vida.

Si la vida pudiera ser tan fácil como apretar un botón y desconectar por un tiempo de lo que nos daña, podríamos ser más felices. Pero en tanto no se invente la máquina o fórmula que consiga esto, solo nos queda a todos y cada uno de nosotros apoyar a niños como Rosana para promover sus recursos resilientes, protegerles de contextos maltratantes mediante los mecanismos que tengamos al alcance para acabar con su sufrimiento y ayudarles a integrar su historia como víctimas de una situación injusta que no tendrían que haber vivido haciéndoles sentirse dignos de amar y ser amados y capaces de afrontar el futuro con esperanza y fortaleza....y ayudar a sus padres y madres a aprender a quererles y cuidarles con buenos tratos.
Y en respuesta a la pregunta inicial...todos los niños y niñas rechazados por sus padres o madres que yo he conocido no solo les quieren, sino que les adoran, les necesitan y no soportan que alguien habla mal de ellos/as, sintiendo un enorme dolor por la ambivalencia de sentimientos que despierta el sentirse rechazados, aunque su conducta sea atribuida por los adultos de forma errónea al no escuchar su voz interior.

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