"Solamente dos legados duraderos aspiramos a dejar a nuestros hijos: uno raíces...el otro, alas"

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domingo, 12 de octubre de 2014

Parentoxic

Los laboratorios Martínez-Romeu, dentro de la Campaña informativa del Buentrato, presentan el nuevo prospecto de un viejo producto: Parentoxic.

Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a hacer uso del producto.
Conserve este prospecto. Puede tener que volver a leerlo.

Si tiene alguna duda consulte con su profesional de la psicología o la educación


¿Qué  es Parentoxic?

Parentoxic es un inhibidor de la parentalidad que actúa sobre las actitudes y habilidades necesarias para la formación de un apego seguro.

Pertenece al grupo de los destructores de la autoestima y de las habilidades de interacción interpersonal.

La principal característica de Parentoxic se encuentra en su potente efecto en terceras personas, principalmente hijos e hijas expuestos al mismo.

 

Indicaciones

Parentoxic está indicado para aquellas personas que han tenido un hijo o hija, o que sin tener una parentalidad biológica,tengan a su cargo un niño o una niña y

a)   ni hacen ni dejan hacer, es decir, no les cuidan,les protegen, les estimulan ni les dan afecto pero tampoco dejan que otros lo hagan.

b)   esperan de los hijos que hagan o digan aquello que ellos no pueden, no saben o no quieren  hacer, por ejemplo ser responsables, atentos, estudiosos, etc.

c) eligen como diana a los más indefensos para descargar los conflictos no resueltos, proyectando rabia, frustraciones y un sin fin de proyectiles tierra-aire para aliviar su dolor.


   
Antes de tomar Parentoxic

 No tome Parentoxic:

-Si pretende educar hijos sanos y felices, miembros de una sociedad compleja pero por la que merece la pena luchar.
-Si su objetivo es contribuir al desarrollo de hijos emocionalmente equilibrados, capaces de regularse a sí mismos y desenvolverse adecuadamente en el entorno.
-Si tiene alergia a sus componentes como efecto de haber estado expuesto/a ellos en la infancia, adolescencia o cualquier momento de su ciclo vital y decidió vacunarse con Resiamor.

Tenga especial cuidado con Parentoxic si se da alguna de estas circunstancias:

-Presenta dificultad para controlar sus actos, tiene un pobre concepto de sí mismo/a, se siente aislado socialmente, no sabe manejar las situaciones cotidianas o conductas de sus hijos, pues pueden potenciarse los efectos de Parentoxic y sentirse omnipotente.
-Ha tenido una infancia dura, cargada de pérdidas, abandonos, situaciones estresantes, malos tratos o cualquier otro suceso capaz de haber afectado su capacidad afectiva, emocional y conductual...y no ha encontrado aún a alguien en su camino que le explique que usted es usted y su hijo/a no es responsable de su historia, ya que puede provocar regurgitaciones, reflujo o dolor reflejo.

Embarazo y lactancia

El empleo de Parentoxic durante el embarazo y la lactancia está indicado si lo que se pretende es la eliminación total o parcial del vínculo de apego. El producto alcanza las más altas cuotas de eficacia en el período de 0 a 3 años, siendo un potente inhibidor de oxitocinas y serototinas que son reemplazadas por altas dosis de cortisol que actúan en el cerebro produciendo alteraciones importantes.

 
Interacciones

Parentoxic es incompatible con cualquier manifestación de empatía, afecto y buen trato.

Si cree que ha tomado Parentoxic desde hace tiempo y actualmente está bajo los efectos de la parentalidad positiva, no se preocupe, acaba de elegir el tratamiento idóneo y aconsejable por todos los especialistas.

 
Cómo tomar Parentoxic

Siga estas instrucciones a menos que un especialista le haya dado otras indicaciones distintas (¡confiamos que así sea!). En estos casos es conveniente solicitar al profesional las instrucciones para asegurarse que ha entendido todo bien.

Parentoxic puede administrarse por vía oral (insultando, amenazando, ofendiendo, chantajeando varias veces al día a su hijo o hija) o por vía cutánea, en forma de golpes, manotadas, empujones y pellizcos. A veces se puede administrar en forma de aerosol lanzando al aire comentarios en los que puede tratar a su hijo o hija como si fuera un o una colega o amigo/a, compartiendo sus preocupaciones, sus problemas, etc,  como si él o ella fuera su fuente de seguridad y no al revés.

En cualquiera de sus presentaciones no dude de su potente efecto que adquiere un carácter multiplicador si se usan de forma conjunta.

Puede tomar Parentoxic antes o después de una comida. No es necesario que se acompañe de líquidos, si bien se han comprobado que sus efectos aumentan cuando se ingiere acompañado de alcohol y otras sustancias que alteran el estado de ánimo de la persona.

 
Posibles efectos adversos

Los siguientes efectos adversos son descritos en los hijos e hijas de quienes emplean Parentoxic:

-Desorganización y fallas del funcionamiento del sistema límbico
  • Trastornos de las capacidades sensoriales, o lo que es lo mismo, dificultad para percibir las amenazas o los peligros del entorno o distinguir los que es producto de su imaginación o de sus deseos de la realidad.
  • Deficiencias en el reconocimiento y manejo de las emociones, pudiendo actuar de forma estereotipada con agresividad o con temor.
  • Trastornos de la empatía, de sintonizar emocionalmente con el otro y actuar en consecuencia.
  • Memorias emocionales traumáticas. Los niños y niñas que han recibido malos tratos en su primera infancia por efecto de Parentoxic no tienen un recuerdo o memoria explícita de lo que sucedió, pero todas esas experiencias quedan registradas en la memoria implícita en forma de sensaciones dolorosas, estrés, dolor físico. Son recuerdos que no se pueden traducir en palabras porque el cerebro en esa etapa no puede simbolizar lo que está pasando.
  • Trastornos en la regulación del apetito, agresividad, frustración y la excitación sexual, al no haberse desarrollado por parte el niño la capacidad de modular y educar las pulsiones, que solo un contexto de buen trato es capaz de proveer.
-Alteraciones de la organización y del desarrollo de la corteza prefrontal
  • Dificultad para calmarse y detener su conducta obedeciendo lo que el adulto le pide, porque los lóbulos prefrontales mal organizados no pueden facilitar la modulación emocional a través de la reflexión y el pensamiento. El niño no puede pensar antes de actuar, autocontrolarse.
  • Dificultad para representarse y asumir la responsabilidad de sus actos, por su apercepción de si mismos fragilizada, no pueden asociar causa-efecto.
  • Alteración de las capacidades de pensar, reflexionar, hacer proyectos y verbalizar sus experiencias.
  • Dificultades para participar en relaciones interpersonales recíprocas, no logran superar la fase egocéntrica y autorreferencial a causa del sufrimiento, que le impide desarrollar conductas prosociales y empáticas.
  • Tendencia a pasar al acto con la menor frustración, con comportamientos disruptivos y violentos.
  • Miedos, ansiedad y crisis de pánico “irracionales”, difíciles de manejar, ya que las emociones inundan el cerebro inmaduro del niño maltratado, dejando huellas imborrables.

Los efectos de Parentoxic son de acción muy prolongada según investigaciones recientes pudiendo tener consecuencias permanentes que solo un contexto de buen trato y tutores de resiliencia secundaria pueden minimizar.
  

Conservación

Mantenga Parentoxic fuera del alcance y de la vista de los niños y niñas.

No conservar de ninguna de las formas. En caso de que haya estado empleándolo, deshágase de Parentoxic lo antes posible si comprueba que alguna de las cuestiones descritas anteriormente han llegado a su sistema límbico produciendo malestar o signos de empatía por sus hijos e hijas.

 
Información adicional

Los laboratorios Martínez-Romeu no fabrican Parentoxic,simplemente garantizan que el contenido de lo expuesto en este prospecto es resultado de la experiencia profesional y el estudio detallado de investigaciones sobre resiliencia, apego y buenos tratos, y dados sus efectos devastadores, se considera imprescindible la difusión del prospecto a nivel mundial.

Dicho laboratorio no se hace responsable del uso que se haga de Parentoxic si después de haber leído el prospecto decide emplearlo.

Por el contrario, desde los laboratorios Martínez-Romeu se está trabajando en la creación de productos antagónicos al Parentoxic que permitan aliviar los síntomas parentales presentados pero con efectos positivos sobre los niños y niñas a través de fórmulas formativas y literarias.

 
P.D.: Los autores de los blogs implicados expresan sus más sinceras disculpas si el contenido o la forma ha herido la sensibilidad de algún lector/a, ya que su único interés es contribuir a la promoción de la resiliencia, el buentrato y el apego seguro y en ninguno de los casos frivolizar o no tomar en serio el tema abordado.

 

 

 

lunes, 22 de septiembre de 2014

Reescribir la historia. Sobre-vivir en la infancia

“Lo importante no es lo que hicieron de nosotros, sino lo que nosotros hacemos con eso que hicieron de nosotros”. Esta conocida frase de Jean Paul Sarte resume, según mi opinión, el último libro que acabo de leer, “Nunca es tarde para tener una infancia feliz. De la adversidad a la resiliencia”, de Ben Furman, editorial Octaedro, lectura que recomiendo a todos y todas los que han tenido una infancia difícil…y a los que tuvieron la suerte de tenerla más fácil para que puedan comprender un poco más lo complejo de las relaciones humanas.


Comienzo reconociendo que el título del libro causó en mí el efecto deseado, desató mi interés por leerlo. Con un montón de libros pendientes en mi parrilla de salida para leer, éste logró no sólo con el título sino también con el contenido, que en dos días lo acabará (aprovecho para dar las gracias a Pilar Surjo por recomendarlo en el grupo de Resiliencia). Gracias a su fácil lectura, así como a la cantidad de ejemplos de historias reales que contiene para explicar las ideas centrales se hace ameno y entretenido.

Cuando lo leía, pensaba en muchos de las/os mamás y papás que me han escrito un email contando cómo en la actualidad sentían rechazo por sus hijos/as añadiendo a su relato historias muy duras de abusos, negligencias, desprecios y abandonos en su infancia. Para todos/as ellas/os considero que sería gratificante la lectura de este libro.  


¿De qué trata? Creo que la mejor manera de explicarlo es a través de un fragmento de Guillen Feixas, quien realiza un prólogo que recoge muy bien la idea central. Lo transcribo:

“¿Dónde está mi pasado ahora mismo? En mi sistema de memoria y éste está relacionado con mi sistema de significados que me permiten interpretar y dar sentido a mi experiencia momento a momento. O sea, que pasado y presente no están tan lejos. Está claro que están muy relacionados.
En la memoria semántica guardamos los conocimientos y significados extraídos de las experiencias vividas, y es clave para interpretar los acontecimientos de nuestra vida actual. Si en el pasado alguien “aprendió” por ejemplo, que confiar profundamente en otro conlleva con el tiempo la traición y/o el abandono, es probable que interprete así cualquier nueva oportunidad de vinculación afectiva que la vida le ofrezca. Pero ese aprendizaje se puede reestructurar. La memoria semántica no es inflexible.  Al igual que nuestro cerebro, dotado de gran plasticidad, está abierta a nuevas experiencias que pueden modificarla y transformar esa actitud reticente ante las relaciones. Y así, la persona puede recordar los hechos negativos de su pasado sin que necesariamente queden fijadas para siempre las conclusiones que en aquel momento derivó de ellos en su sistema de significados con el que interpreta la realidad en el presente. Luego, lo que cambia, no son los hechos del pasado (memoria autobiográfica), sino su significado y relevancia actual (memoria semántica). () Tener un pasado difícil no supone necesariamente una condena de infelicidad para el resto de la vida”.


Según lo anterior, podemos encontrar sentido a esas emociones contrarias que tienen algunos padres y madres y que les hace sufrir tanto cuando relacionan, de manera inconsciente, la maternidad/paternidad con su propia historia plagada de emociones y sensaciones que les hicieron sentir mal, dañados, heridos no sólo por fuera sino también por dentro. Y lo peor, con la etiquetas asociadas a esos hechos de no poder ser una buena madre o un buen padre, de no ser merecedores de afecto, de no poder respirar paz cuando lo que se respiran hondamente son los recuerdos del pasado que se personifican en el presente, cobrando forma y vida.
Además, el libro es un claro ejemplo de vida, de historias reales que rompen con prejuicios que circulan en las mentes de muchos, como que los padres y madres que han sufrido malos tratos tienen necesariamente que maltratar a sus hijos/as. Como dice el autor: “correlación no es lo mismo que causa”. Sin duda es un factor de riesgo a tener en cuenta, pero no hay una clara determinación de que ello vaya a ser así en todos los casos. Personalmente yo conozco muchos casos en que no es así, aunque no es fácil vivir con ese lastre. Una vez más, parafraseando a Boris Cyrulnik, una infancia infeliz no determina una vida…

Otro de los aspectos que recoge el libro es lo interesante y terapeútico que es el enfoque narrativo, el contar la historia de uno mismo, como estrategia reconfortante para reelaborar la historia, darle otro sentido. Yo misma le digo a muchas/os de los papás y mamás que contactan conmigo o con los que trabajo directamente que narren su historia, que escriban sobre ello no solo para liberarse en muchos casos de secretos inconfesables, sino para traer al presente, con la mirada que da la experiencia vivida pero también el tiempo transcurrido, la interpretación más objetiva posible de lo ocurrido. Contar los hechos pero sobre todo los sentimientos, las emociones asociadas. Pasar de víctima a superviviente, reconocer que lo ocurrido no fue responsabilidad del niño/a herido sino de un adulto, saberse inocente y por tanto no culpable del sufrimiento sentido y de sus consecuencias en forma de conductas desadaptadas, fracaso escolar, dificultades con los iguales, etc. ¿Cómo se puede vivir y sobrevivir al mismo tiempo?


Para finalizar, os comparto que el autor recogió a lo largo del tiempo más de 300 cartas con testimonios de personas que habían tenido una infancia difícil y les pidió que respondieran a tres cuestiones, que son las siguientes:

¿Qué factores le ayudaron a sobrevivir a una infancia difícil? 

¿De qué le ha servido todo lo que tuvo que soportar de niño?

¿Cómo se las ha arreglado para disfrutar de las experiencias que se le negaron en su infancia en momentos posteriores de su vida?
 
Os lanzo yo el mismo reto que el autor del libro, si queréis responder a estas cuestiones contando vuestra historia y enviármelas,quizás descubramos algo que no es nuevo: la capacidad de una gran cantidad de personas que no sólo han conseguido superar una infancia difícil, sino salir fortalecido/a.
 

 

Contacta conmigo

resilienciainfantil@gmail.com